Pájaro púrpura
Uno se pierde entre tanto cementoy no deja fluir a…
Algunos se olvidaron de lo que realmente es la vida,
se nublaron y acumularon las miserias en una cesta.
Obviaron por completo que todo caduca rápidamente,
el miedo también es efímero, hasta el victimismo,
todo ego no deja de ser un disfraz pasajero de confianza.
Así pasaron los años, las décadas y volvieron al mismo día,
donde comenzó la fiesta sin temor a las represalias,
la abundancia educada desde el nido materno del sistema,
un botín de ideas preconcebidas, ya destiladas en el pasado.
En el cruel momento de la verdad, ya se agoto la gracia,
hasta la libertad quedo condenada entre rejas absurdas.
Nadie vio nada, todos dieron la espalda al frío silencio,
y quedaron inmersos en las profundas aguas del dolor.
Pablo Sciuto (Montevideo, 1979) escritor, pensador y cantautor uruguayo radicado en España, dueño de un lenguaje poético que conjuga la metafísica y la astronomía, que vuelca en sus canciones. Creador incansable, capaz de beber de la cercanía de su admirado y coterráneo Mario Benedetti, como también fundirse en las leyes físicas y astronómicas de Stephen Hawking, bucear en la melancolía e intimidad de Alejandra Pizarnik y esconderse en las oscuridades del astillero de Juan Carlos Onetti. Ha compartido escenario y experiencias con artistas como Pablo Guerrero, Carlos Chaouen, Jorge Drexler, Gustavo Pena “El Príncipe” y Leo Minax con los que siente una conexión en el uso de la poesía para comunicar las más profundas emociones humanas, junto a los diversos estilos donde compone su peculiar música, entre jazz, bossa nova y candombe. Mencionado como autor destacado en el libro, “Y la palabra se hizo música: El canto emigrado de América Latina” (Fundación Autor, 2007) del prestigioso musicólogo español, Fernando González Lucini.
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